Decimas de nuestro amor 3

I
¡Qué prueba de la existencia
será mayor que la suerte
de estar viviendo sin verte
y muriendo en tu presencia!
Esta lucida conciencia
de amar lo nunca visto
y de esperar lo imprevisto;
este caer sin llegar
es la angustia de pensar
que aunque muero existo.

II
Si en todas partes estas,
en el agua y la tierra,
en el aire que me encierra
y en el incendio voraz,
y si a todas partes vas
conmigo en el pensamiento,
en el soplo de mi aliento
y en mi sangre confundida,
¿no será tu ausencia lo que me aferra
al tiempo y lo que da cabida a lo
que se lleva el viento?

I
Si tienes manos que sean
de un tacto sutil y blando,
apenas sensible cuando
anestesiado me crean;
y que tus ojos me vean
sin mirarme, de tal suerte
que nada mas desconcierte
ni tu vista ni tu roce,
para no sentir un goce
ni un dolor tan fuerte.

IV
Por caminos ignorados,
por hendiduras secretas,
por las misteriosas vetas
de troncos recién cortados,
te ven mis ojos cerrados
entre mi alcoba oscura
a convertir mi envoltura
opaca, febril, cambiante,
en materia de diamante
luminosa, eterna y pura.

V
No duermo para al verte
llegar lenta y apagada,
para que al oír pausada
tu voz que silencios vierte,
para que al tocar la nada
que envuelve tu cuerpo yerto,
para que a tu olor desierto
pueda, con todo el empeño,
saber que de ti me adueño,
y sentir que sueño despierto.

VI
La aguja y el arenero
recorrerán su cuadrante,
todo cabra en un instante
del espacio verdadero
que ancho, profundo y señero,
será elástico a tu paso
de modo que el tiempo cierto
prolongara nuestro abrazo
¿y será posible acaso,
vivir después de haber muerto?

VII
En el roce, en el contacto,
en la inefable delicia
de la suprema caricia
que desemboca en el acto,
hay el misterioso pacto
del espasmo delirante
en un cielo alucinante
y un infierno de agonía
se funden cuando eres mía
y soy tuyo en un instante.

VI
¡Hasta en la ausencia estas viva!
Por que te encuentro en el hueco
de una forma y en el eco
de una nota fugitiva;
porque en mi propia saliva
fundes tu sabor sombrío
y a cambio de lo que es mío
me dejas solo el temor
de hallar hasta en el sabor
la presencia del vacío.

IX
Si te llevo en mi prendida
y te acaricio cuando me escondo;
si te alimento en el fondo
de mi más secreta herida;
si mi muerte te da vida
y goce mi frenesí,
¿que será, muerte, de ti
cuando al salir yo del mundo,
deshecho el nudo profundo,
tengas que salir de mi?

X
En vano las amenazas, Muerte,
cerrar la boca a mi herida
y poner fin a mi vida
con una palabra inerte.
¡Que puedo pensar al verte,
si en mi angustia verdadera
tuve que violar la espera;
si en vista de tu tardanza
para llenar mi esperanza
no hay hora en que yo muera!

( al )


Poema de sentimientos
Poeta: Poeta Cupido
Poemas leidos 77 veces

Poemas de Amor
Tu Nombre
Tu Email
Su Nombre
Su Email
Postal: La fuerza de mi amor
Visto: 1149
Categoria: Animos
Postal: No estes tan triste
Visto: 698
Categoria: Animos
Postal: me olvide perdoname
Visto: 512
Categoria: Perdoname
Postal: Feliz Navidad
Visto: 444
Categoria: Navidad
Postal: Ten Mucho Animo
Visto: 696
Categoria: Animos
Postal: El día que no esté cerca
Visto: 790
Categoria: Despedida
Postal: Gracias por tu apoyo
Visto: 655
Categoria: Amistad
Postal: Te Amo
Visto: 1360
Categoria: Amor